AESTUS

Una experiencia de luz, sonido y presencia que invita a reflexionar sobre la relación entre la ciudadanía y el territorio hídrico de Cuenca.


La instalación permanece en un estado contemplativo hasta que una persona se aproxima a sus zonas de interacción. Su cuerpo, su profundidad y su voz ingresan al sistema y modifican el comportamiento de la imagen y el sonido. Los flujos sonoros y visuales cambian de dirección, intensidad y forma, haciendo que cada recorrido produzca una composición diferente. El público deja de ser únicamente espectador: su presencia se convierte en materia audiovisual.